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Rompiendo las barreras de hacer ejercicio

Debido al aumento en las opciones de tratamiento para el cáncer de mama y el aumento de pacientes que superan el cáncer, algunos investigadores comienzan a centrarse en los beneficios a largo plazo para los estudios clínicos, tal y como indica Cheryl Rock, doctora e investigadora.

Según Cheryl Rock, profesora de medicina familiar y preventiva del Programa para la prevención y el control del cáncer del San Diego Medical Center de la Universidad de California, las personas que han superado el cáncer de mama, que comen cinco piezas de fruta y verduras al día, y que practican ejercicio reducen a la mitad el riesgo de morir por esta enfermedad. Rock y sus colaboradores realizaron un seguimiento durante 11 años de 1,490 mujeres con diagnóstico de cáncer de mama temprano. Sus descubrimientos, publicados el verano pasado en el número del 10 de junio del Journal of Clinical Oncology, dejaron claro que esta combinación de dieta más ejercicio es la clave para reducir el riesgo de fallecimiento. Un aspecto importante es que estos descubrimientos valen independientemente del peso. El ejercicio es esencial, dice Rock, y aún así es un gran desafío porque nos movemos en un ambiente que no lo fomenta. No obstante, es posible romper estas barreras con una planeación cuidadosa y una buena dministración del tiempo libre.

Según Rock, â€No hay lugar para el ejercicio en la vida de las personas porque todos están muy ocupados.†Con un enfoque pragmático, Rock dirige un estudio patrocinado por la American Cancer Society llamado Salud y Ejercicio Físico en Personas que han superado el Cáncer (SHAPE por sus siglas en ingles). Ella y su personal de investigación ayudan a las pacientes con sobrepeso que han superado el cáncer a diseñar programas individuales de ejercicio que puedan cumplir a largo plazo. La forma de llevarlo a cabo, según la doctora, es romper con la rutina y cambiarla por actividades adecuadas, divertidas y que se ajusten al estilo de vida de cada persona.

Por ejemplo, si prefieres las actividades tranquilas que inviten a la meditación, probablemente te gustará pasear sola, mientras que si te gusta caminar peroeres más sociable, es posible que disfrutes más apuntándote a un club de senderismo y conociendo a personas afines a ti. Muchos se apuntan a un gimnasio o un club, pero es importante que estén cerca de casa o del trabajo; de lo contrario, la distancia se puede convertir en un problema. En ese caso, hacer ejercicio en casa es una buena opción.

â€Muchos de los participantes de mi estudio colocan la caminadora o la bicicleta estática frente a la televisión para poder ver una película, o acoplan un atril para poder leer. De otro modo, la caminadora se convierte rápidamente en un perchero,†bromea la doctora, repitiendo su consejo de disfrutar lo que se hace para no aburrirse.

El ejercicio tiene muchas barreras potenciales. Si somos capaces de definirlas con anticipación, podemos individualizar un programa que funcione para cada persona. Según Rock, â€Lo más difícil es empezar. Sean cuales sean tus necesidades, no dudes en pedir ayuda a tus amigos y familiares. Dile a tu marido, â€Necesito hacer ejercicio, ya que eso reducirá el riesgo de recaída, tal y como muestran los estudios, pero necesito ayuda. ¿Podrías llevar tú a los niños a la escuela para que yo pueda aprovechar ese rato para hacer ejercicio?†Si pides cosas concretas a las personas que te rodean, es mucho más probable que te ayuden.â€

Piensa en varias actividades que te gustaría hacer. Caminar antes o después del trabajo es un Plan A, pero quizá no sea buen idea en invierno cuando el sol sale tarde y se pone pronto, así que necesitas actividades alternativas. El Plan B podría ser instalar una caminadora cerca de la TV.

â€Animamos a las personas a practicar más de un deporte, así que si normalmente caminas, pero te tuerces un tobillo, puedes ir a nadar a la ‘YMCA.’†Entonces, el Plan C sería nadar.

Otro problema de algunas personas que superan el cáncer es la fatiga. â€En contra de lo que se pueda pensar, si haces ejercicio te sentirás menos cansado,†explica Rock, quien además sugiere â€hablar con una misma†para darse ánimos.

Debes decirte a ti misma, â€No hace falta que haga ejercicio durante horas; voy a hacer 10 minutos y ver cómo me siento.†En la mayoría de los casos, cuando alguien hace ejercicio durante 10 minutos, empieza a respirar un poco mejor. Hay más oxígeno en el cerebro y más sangre fluyendo por todo el cuerpo, y entonces piensa, â€Vaya, me siento bien; voy a intentarlo 10 minutos más,†y así sigue adelante. Quizá no puedas controlar lo que hay en tus genes, pero sí tienes el control sobre las decisiones que tomas en tu vida, como el ejercicio.

Gloria Suardiaz Ãlvarez, de 50 años de edad, puede corroborar la pasión de la Dra. Rock por el ejercicio. Gloria, miembro de la mesa directiva nacional de Y-ME de Naperville, III., ha tenido dos brotes de cáncer de mama y cree firmemente en los beneficios del ejercicio, incluso durante el tratamiento.

A Gloria le diagnosticaron cáncer por primera vez en el año 2000, sólo unas semanas después del fallecimiento de su madre a causa de la misma enfermedad. En aquel momento tuvo que enfrentarse a dos mastectomías parciales y a un tratamiento de radioterapia de siete semanas de duración. Gloria es entrenadora personal certificada por el American Council on Exercise y desde siempre había creído en el ejercicio. Durante muchos años tuvo un centro de entrenamiento personal y dirige clases de ejercicio en grupo. Durante la radioterapia, Ãlvarez siguió practicando ejercicio con todo su entusiasmo.

â€Recuerdo que la mayoría de las personas que recibían radioterapia se iban a casa a rastras y se pasaban el día durmiendo. Obviamente la radioterapia también me afectó a mí, pero seguí con mi programa de ejercicios. Pensé que me ayudaría a mantener un mayor nivel de energía y a recuperarme antes.â€

Según Gloria, el ejercicio también es bueno para su estado de ánimo. â€Cuando te dicen que tienes cáncer de mama la cabeza te da vueltas y todo tu mundo se derrumba. Si eres capaz levantarte y caminar un poco o hacer estiramientos, te sentirás física y mentalmente mucho mejor.â€

Ãlvarez se hizo miembro de la mesa directiva nacional de Y-ME en 2005. En septiembre de 2007 el cáncer volvió. Le practicaron una mastectomía simple con reconstrucción y tuvo que dejar el ejercicio una temporada. Al cabo de dos semanas, reanudó los ejercicios de estiramiento, comenzó a practicar yoga, y poco tiempo después empezó a salir a caminar. Semanas más tarde ya estaba utilizando su Stairmaster con la autorización del médico.

A Gloria le resultaron muy útiles sus conocimientos de anatomía a la hora de practicar ejercicio. En su opinión, es fundamental encontrar un entrenador personal con experiencia en trabajar con personas que se hayan sometido a cirugía o que se hayan diagnosticado con el cáncer de mama.

â€Me sentía mucho mejor y los estiramientos marcaron una gran diferencia en la flexibilidad de mis brazos. Ahora estoy recuperando toda mi movilidad.†Gloria retomó recientemente sus clases, tras una pausa de cuatro meses. â€Me siento increíblemente viva de nuevo. Entrenar, motivar e inspirar a otras personas para que practiquen ejercicio siempre me ha proporcionado una gran satisfacción, pero después de ser diagnosticado con cáncer de mama, significa incluso más para mí.â€

"El ejercicio ayuda a las mujeres a sentirse más fuertes, con más energía. Es muy vigorizante.â€

Este información es de Noticias Latinas.

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